“Vengo a traerles buenas noticias”, anunció Tomás Musso, el joven ramense de 16 años que padece una leucemia linfoblástica aguda tipo T y se encuentra tratando la enfermedad en Italia gracias a la solidaridad de todo el país a través de la campaña #JuntosPorTomy. A tres meses del comienzo del tratamiento CART-T, el adolescente publicó un video en sus redes sociales para comunicar los avances positivos.
El pasado 2 de enero se sometió a una segunda punción de control y los resultados dieron negativo. “Esto significa que no se encuentran células cancerígenas en sangre ni en médula. Los valores de la médula están muy bajos, lo cual es bueno y normal: significa que el tratamiento está funcionando bien”, celebró.
No obstante, recordó que los controles, análisis de sangre y estudios van a continuar. “Sabemos que esto es paso a paso y día a día. Con respecto al alta, todavía no tenemos mucha información ni fecha estipulada. Para que suceda, tienen que subir los valores de la médula, por lo que los médicos optaron por una medicación que estimula la médula para que se regenere más rápido”, explicó.
Mientras tanto, aseguró que “está todo en orden” y continúa su tratamiento “dando pasos gigantes”. En este contexto, agradeció el constante apoyo de quienes ayudaron a reunir más de 1.200.000 dólares para poder viajar a Italia y comenzar esta nueva etapa de recuperación en el Hospital Bambino Gesú.
La leucemia linfoblástica aguda tipo T es un tipo de cáncer de la sangre y la médula ósea de evolución rápida que se caracteriza por un exceso de linfoblastos. Esta condición interrumpe la producción de células sanguíneas normales, lo que lleva a síntomas como fatiga, infecciones frecuentes, palidez, sangrado y dolor óseo. Es un subtipo de leucemia linfoblástica aguda más frecuente en niños y adolescentes, aunque también puede afectar a adultos, y se trata principalmente con quimioterapia.
El matancero pelea una dura batalla contra este tipo de cáncer desde junio de 2020. Desde ese entonces, atravesó tratamientos de quimioterapia con los que sufrió varias complicaciones y que, en una de sus prolongadas internaciones, llegó a estar tres meses en terapia intensiva. A pesar de este pronóstico, completó su terapia.
No obstante, tuvo su primera recaída en abril de 2023: debió reiniciar el proceso de quimioterapia y someterse a un trasplante de médula ósea que le donó su papá. Pero pocos meses atrás, recibió el diagnóstico de una segunda recaída. “Hice un mes de quimio, el cual resultó bastante efectivo. Redujo mucho las células cancerígenas que había en mi cuerpo. Ya para el segundo bloque de quimio no sirvió, no fue efectivo”, explicó Tomás.
Los médicos le informaron a Tomás y a su familia que aun quedaba una opción para tratar su leucemia. Un tratamiento que se realiza fuera del país, llamado CAR-T, modifica los propios linfocitos del paciente para atacar a las células cancerosas que, afortunadamente, ya demostró ser efectivo.
Fuente: El1Digital