Un grupo de mujeres de la tercera edad se reúne tres veces por semana en la plaza Mitre, para participar de una clase abierta de gimnasia. Los beneficios del ejercicio para mantenerse sanas y activas.

Veinte vecinas de Ramos Mejía asisten a la plaza todos los lunes, miércoles y viernes a las diez de la mañana en punto. No se pierden la clase de actividad física pensada para personas de entre 60 y más de 80 años. La profesora que las acompaña incluye el uso de pesas, elásticos y mancuernas. El grupo ya es un clásico de la zona y muestra que mantenerse activos con el paso del tiempo es vital.

Esta iniciativa autogestiva para personas de la tercera edad comenzó de forma espontanea hace cuatro años y se expandió de “boca en boca”. El grupo es valorado por sus integrantes como un espacio de pertenencia en el cual, también, comparten cumpleaños, salidas y reuniones para socializar.

En diálogo con Radio Universidad, el grupo autodenominado como “Las divinas”, destacó que, más allá de hacer ejercicio, es importante para ellas compartir distintas actividades que generan una mayor integración y brindan la posibilidad construir un ámbito amigable.

Las entrevistadas invitaron a personas que tengan ganas de “moverse” a ser parte de la propuesta y aclararon que, si bien en la actualidad son sólo mujeres, el espacio está abierto para los hombres mayores que también quieran hacer actividad física.

Por su parte, la profesora de Educación Física de «Las divinas» valoró haberse recibido en la Universidad Nacional de La Matanza, y celebró ser parte de la propuesta. ”Me encanta la tercera edad, son divinas. Siempre tienen mucho amor, la verdad es que vienen y le ponen garra”, expresó.

A partir de su testimonio, se destaca el valor esta experiencia como un ejemplo del espíritu de integración y solidaridad que transmite la UNLaM a sus estudiantes y el valor que tiene esta Casa de Altos Estudios para la comunidad.

Fuente: El1Digital